Ich brauche Liebe, 1991
Joan Parra Contreras, Círculo de Lectores, Barcelona, 1998
Cuando murió Klaus Kinski a nadie le cupo duda de que le habían consumido las llamas encendidas de su propia alma. Consecuente hasta el final, su vida fue como un volcán en erupción constante, con una sexualidad tan incontrolada como la lava ardiente. Sus memorias nos hablan de un hombre que buscó en el sexo la respuesta a todo: a una infancia marcada por el hambre, la miseria y la guerra, a al imposibilidad de mantener a su lado a los seres queridos, a su destructiva ansiedad por encontrar el amor absoluto, a su derroche continuo de emoción, pasión y dolor. Cada página de este texto es una reivindicación del sexo como fundamento de la existencia.
Para Kinski todas las mujeres son guapas y excitantes: "Sean altas o bajas. Delgadas o gordas. Tengan enormes ubres o diminutos botones. Tengan el culo grande o pequeño. Las mendigas. Las famosas. Las desconocidas. Aunque sean hijas de caníbales. Todas ellas son ese milagro inconcebible que da vida y alumbra vida". Su testimonio descarnado va más allá de la narración erótica; es la estremecedora confesión de un hombre que buscó y derrochó amor hasta las últimas consecuencias.
Librerías Libertador, Buenos Aires, $8.-

En dónde puedo conseguir un ejemplar de este libro? En Librerías Libertador no quedan más ... una lástima. Au revoir ! Flavia