Emecé/Ada Korn, Buenos Aires, 2001
Único en la bibliografía sobre la materia, este diccionario expone las riquezas de cinco siglos de literaturas americanas desde la perspectiva personal de un lector voraz, que renueva la consideración de las figuras canónicas y "apunta a los buscadores de tesoros ocultos", rescatando con fruición escritores raros y excéntricos. "Es con esa intención -advierte César Aira- que me extiendo en desconocidos y olvidados, y mucho más en el pasado que en el presente; no he incluido autores surgidos en los últimos veinte años".
Con rigurosa erudición y gustos desprejuiciados, Aira propone una obra útil para la consulta y de atractiva lectura. Narradores, poetas, dramaturgos alternan con historiadores, científicos, periodistas, cronistas antiguos y modernos, utopistas y aficionados. Un original sistema de doble remisión permite la búsqueda de nombres individuales y el rastreo de panoramas por país o por época.
En los tiempos que corren, este libro constituye un esfuerzo monográfico excepcional.
Dickens, Buenos Aires, $11.90

Paso a este blog como para proponer que me visite su autor; ya que es lector, dije, que no le va a costar ni lo que paga un libro de los que compra. Pero hallo en sus lecturas un buen gusto que ya quisiera yo poder desarrollar. De todas maneras lo reinvito. Salí sin mi registro coctelero, porque no vengo de mi página; que sino lo marcaba de amigo al quia.
Leí ese libro y me pareció genial. Cesar Aira es un erudito.
gracias, s.e.m., por la invitación, parece interesante tu página, ahí la marco para una lectura detenida.
¡saludos!!
"Ya miro, quía": -Magnífico lo de visitarme. Justito que lo has hecho en el inicio de un nuevo año del sur. Y claro que te interesó, sino ni hablar-. Pero, vecino, -¿que sentiste?-. Ah! Voy a buscar el carné de blogger y vuelvo. Asuntos de bibliománo. Cuando vuelva te clicko como amigo.
Cesar Aira es mi escritor preferido.Lo escuché en su conferencia sobre Rimbaud que la tengo grabada y desde aquel aquel entonces la escucho desde siempre.No se porqué no la publica.
Desde aquel entonces quiero ser Rimbaud.
Lo que más me gusta de este diccionario es su ambigüedad; me refiero a que, por un lado, es un manual perfecto, de hecho, el único, para tener una idea global de la literatura latinoamericana, pero, por otra parte, pese a que no reseña contemporáneos, como él mismo advierte, es un ajuste de cuentas personal y nada académico -nada erudito, en esto- con sus manias, fobias y filias. No hay más que leer la entrada Rulfo, por ejemplo, o Carpentier.
Creo, sin embargo, que pese a las cosas buenas que tiene Aira (Cómo me hice monja) escribe y publica demasiado y no todo es igual de bueno, pese a que los partidarios le disculpen con aquello tan manido de que es él en sí mismo "toda una literatura". Y eso le puede pasar factura como a aquel otro excelente prosista aunque muy inferior narrador, que es Umbral. A Aira le pesará siempre que haya existido antes que él un tal Borges. La entrada Cortazar es además vengativa y rácana.
de acuerdo, Lansky, en esa arbitrariedad es donde radica lo atractivo de este libro
Hay alguna manera de contactarme con Pablo Mandil? Mil gracias, claudia